Si un español fallece en el extranjero, el certificado de últimas voluntades se pide igual que si hubiera fallecido en España, con una diferencia importante: el certificado de defunción extranjero necesita estar traducido y, en la mayoría de los casos, apostillado o legalizado antes de que el Registro español lo acepte.
Qué cambia respecto a un fallecimiento en España
El trámite en sí, la solicitud del modelo 790, es idéntico. Lo que cambia es el documento de partida: en lugar de un certificado literal de defunción español, se presenta el certificado de defunción del país donde ocurrió el fallecimiento, que debe llevar la Apostilla de La Haya si el país firmante forma parte de ese convenio, o la legalización consular en caso contrario.
En un caso reciente que gestionamos, una familia con un padre fallecido en Alemania tuvo que esperar más por conseguir la apostilla alemana que por el propio certificado de últimas voluntades español, que se tramitó en el plazo habitual una vez con la documentación en regla.
Traducción jurada: cuándo es obligatoria
Si el certificado de defunción no está en español, hace falta una traducción jurada realizada por un traductor jurado inscrito en el Ministerio de Asuntos Exteriores. No vale una traducción simple, por buena que sea, porque el Registro no la admite como documento oficial.
Papel del Registro Civil Consular
En muchos casos, el fallecimiento se inscribe primero en el Registro Civil Consular español del país donde ocurrió, y esa inscripción sirve luego para solicitar el certificado de últimas voluntades sin necesidad de apostillar el documento extranjero original, lo que agiliza bastante el proceso si la familia lo gestiona con tiempo.
Para seguir leyendo y continuar la gestión
Para conocer el procedimiento estándar antes de ver las particularidades del caso internacional: esta guía paso a paso de la solicitud.
Para casos concretos con documentación extranjera que necesiten revisión personalizada: nuestro formulario de contacto.
Para iniciar la solicitud una vez reunida la documentación: la página de gestión del certificado.
Es el caso inverso al que tratamos aquí: qué ocurre cuando quien fallece en españa es, precisamente, un extranjero residente: Certificado de últimas voluntades para un extranjero fallecido en España.
Gestionar el trámite desde fuera de españa pasa por dominar la firma electrónica del modelo 790, que explicamos en detalle: Cómo firmar el modelo 790 con certificado digital o Cl@ve: guía visual paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿Necesito apostillar el certificado de defunción extranjero siempre?
Depende del país: si ha firmado el Convenio de La Haya, basta con la apostilla; si no, hace falta legalización consular, un trámite algo más largo.
¿Cuánto tarda todo el proceso si el fallecimiento fue en el extranjero?
El certificado de últimas voluntades en sí tarda lo mismo que cualquier otro, pero el plazo total depende de cuánto tarde la familia en conseguir la apostilla o legalización del país de fallecimiento, que suele ser la parte más lenta.
¿Sirve la inscripción en el Registro Civil Consular para todo?
Sirve como base para tramitar el certificado de últimas voluntades en España sin repetir la legalización del documento original extranjero, lo que ahorra tiempo si ya se hizo esa inscripción.
¿Hace falta traducción jurada del certificado de defunción?
Sí, si el documento no está redactado en español, se necesita traducción jurada realizada por un traductor jurado oficial, no una traducción particular.